Prolapso: 40 de cada 100 mujeres lo padecen

Dra. Lina Figueira

El prolapso es la salida de las paredes vaginales o del útero a través de los genitales externos. Existen unos músculos y ligamentos que mantienen a la vagina y al útero en su lugar. El hecho de tener un número excesivo de partos, fetos voluminosos, partos instrumentales, hacer esfuerzos constantes e intensos, sufrir de estreñimiento, fumar y la obesidad hacen que estos músculos y ligamentos se rompan, dañen o debiliten y ocasionen el descenso de las paredes vaginales y/o el útero. El prolapso suele presentarse en mujeres mayores de 50 años, por lo que no es una enfermedad que afecte a las jóvenes.

Es un mito que el parto natural conlleve a padecer de prolapso. El impacto en el piso pélvico ocurre solo cuando se tiene un número excesivo de partos, o estos se complican por ser fetos con más de 4 kilos, desgarros severos o expulsivos prolongados.

El prolapso se presenta en 40 de cada 100 mujeres. Generalmente, la paciente siente que hay una masa que se sale a través de los genitales, que le roza, puede tocárselo, al caminar se le sale y, a veces, está asociado a incontinencia urinaria. También, puede afectar su vida sexual, al no sentir bien el roce; en ocasiones, dificulta la evacuación y la micción.

A medida que las mujeres envejecen, todos los ligamentos de suspensión se van dañando, sin embargo, el prolapso se puede prevenir. Lo más efectivo son los ejercicios de Kegel: contracción del músculo elevador del ano, que es el que le da soporte del piso pélvico. La práctica de estos ejercicios hará fuerte al piso pélvico y con esto es muy poco probable que la paciente sufra de prolapso o de incontinencia. También, se deben reducir factores de riesgo como lo son los partos excesivos, estreñimiento, esfuerzos, el cigarrillo y la obesidad.

En el caso de los ejercicios de Kegel, estos representan un tratamiento efectivo para pacientes con prolapsos que no son severos. Se ha observado su reducción, o al menos la estabilización del mismo, en pacientes que realizan estos ejercicios y que corrigen los factores de riesgos mencionados anteriormente. La cirugía para corregir esta patología es una intervención noble, pues existen pocos índices de complicaciones, la recuperación es rápida y la paciente tiene poco dolor postoperatorio. El problema es la tasa de recaídas después de la intervención, que en promedio es de un 20%.

El manejo quirúrgico debe reservarse solo para aquellos casos en que el prolapso produzca molestias de cualquier tipo y afecte calidad de vida. Si esto no es así, solo se recomiendan las medidas generales antes descritas.

La información ofrecida en esta sección no sustituye a la consulta con un especialista, ya que de acuerdo con las características particulares de cada individuo, se le podría indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

  • Dra. Lina Figueira Por: Dra. Lina Figueira
    Gineco-Obstetra. Uroginecóloga. Cirugía reconstructiva Piso Pélvico. Hospital Universitario de Caracas.
  • Publicado: 2016-03-01
  • Fuente: Dra. Lina Figueira

Foto Noticia