Quemaduras en los niños: una situación alarmante

Dr. Huníades Urbina

Las quemaduras son lesiones producidas por un agente que ocasiona o conduce calor, el cual lastima la piel y otras estructuras. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 322.000 personas, a nivel mundial, mueren cada año por quemaduras en incendios.

En Venezuela, la población infantil es la más vulnerable. Según cifras del Hospital de Niños JM de los Ríos, el 59% de los casos por quemaduras, que ingresan a este centro, corresponden a niños de entre 1 a 4 años; pues es común que los pequeños, a esa edad, entren a la cocina detrás de la mamá. Precisamente, el 72% de estos casos ocurren en esta parte del hogar, principalmente con líquidos calientes.

Desde luego, esto se debe a la falta de supervisión de los adultos responsables, quienes, posiblemente por descuido, permiten el ingreso del niño a la cocina mientras preparan algún alimento y no miden el riesgo que esto implica. También, porque es costumbre hacer uso solamente de las primeras hornillas, que son las que están más al alcance de los niños. Hay que recordar que los pequeños, a esa edad, desconocen el concepto de peligro.

Para prevenir estos accidentes dentro del hogar, es necesario educar a los padres y/o responsables para que tomen en consideración medidas como: prohibir el ingreso de niños a la cocina, mientras se está haciendo uso de elementos que puedan causar algún accidente; aprender a cocinar en las hornillas posteriores; colocar los objetos, como la plancha o sartenes calientes, fuera del alcance de los niños.

¿Qué hacer si se presenta esta situación dentro de la casa?

Las conductas de urgencia que deben adoptar los responsables ante un accidente de esta naturaleza son: evitar confusión, colocar la parte afectada bajo el chorro de agua del grifo, pedir ayuda, desnudar al paciente, hacer una revisión primaria, suministrar algún analgésico y trasladar inmediatamente al médico. Es importante no aplicar algún tipo de medicamento casero, como tomate, crema dental, cebolla, mantequilla, entre otros; porque, mientras la piel esté caliente, al aplicar alguna de esas sustancias, estas reaccionan con el calor y pueden quemar más la piel. Ninguna de estas medidas caseras tienen una base científica, algunas dan la falsa sensación de mejoría que, por lo general, se debe al mentol contenido en algunas de ellas, pero igual son contraproducentes.

El tiempo estimado de recuperación de un niño depende del grado de las quemaduras. Si estas son superficiales (1er grado) la mejoría es de 3 a 5 días; si son de espesor parcial (2do y 3er grado), de 1 a 2 semanas; mientras que las de espesor total (4to grado), es de 3 a 5 semanas y, usualmente, necesitan injerto.

Una vez que el niño es dado de alta, se debe mantener alejado de lo que produjo la lesión no intencional; educar al pequeño y a la familia en prevención y primeros auxilios; no exponer al niño al sol hasta indicación médica, para que no se pigmente la zona quemada; acudir a las consultas programadas (cirugía plástica, rehabilitación, consultas psicológicas, cualquiera que sea el caso), seguir las demás recomendaciones del equipo médico y recordar siempre que lo mejor es no quemarse.

La información ofrecida en esta sección no sustituye a la consulta con un especialista, ya que de acuerdo con las características particulares de cada individuo, se le podría indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

  • Dr. Huníades Urbina Por: Dr. Huníades Urbina
    Pediatra-Intensivista. Hospital de Niños J. M. de los Ríos. Presidente Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría.
  • Publicado: 2015-10-13
  • Fuente: Dr. Huníades Urbina

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Según cifras del Hospital de Niños JM de los Ríos, el 59% de los casos por quemaduras, que ingresan a este centro, corresponden a niños de entre 1 a 4 años.