Medicamentos y embarazo: un asunto de cuidado

Dra. Onleda Brencio

Lo primero que debe saber una embarazada, es que cualquier medicamento que necesite usar deberá ser prescrito por un médico. La paciente no debe automedicarse, ya que incluso las vitaminas podrían ser dañinas si no se toman en las dosis correctas.

En este sentido, es importante conocer que la clasificación y el uso de medicamentos durante el embarazo está regido por la FDA (Food and Drug Administration: Agencia de Alimentos y Medicamentos). Esta clasificación agrupa a los fármacos en A, B, C, D y X, dependiendo del efecto que pueda causar sobre el feto. En la categoría A se encuentran las vitaminas como la A, B, C, D y E, que dependiendo de la dosis pueden cambiar a categoría C o D; dentro de la categoría B están por ejemplo algunos antibióticos, que a su vez pueden estar dentro del grupo D. En el C y D están por ejemplo los anticonvulsivantes y los antihipertensivos; mientras que las categorías X se encuentran los quimioterápicos.

La FDA contempla que los medicamentos que se pueden usar con cierta tranquilidad en las embarazadas son los de los grupos A, B y los del C cuando el beneficio para la paciente sea mayor al hecho de no prescribírselo.

El todo o nada

Al principio del embarazo puede ocurrir lo que es “la ley del todo o nada”. Si se utiliza un medicamento y éste pudiera tener algún efecto sobre el feto, durante las primeras cuatro semanas de gestación, incluso hasta la octava semana, se observarán las consecuencias. En este periodo puede que no le suceda nada al embrión o, por el contrario, puede que sí lo afecte causando amputación y lesiones de órganos, o más grave aún, puede que muera y se aborte.

En algunos casos en que hay intentos de aborto por un embarazo no planificado, en la décima semana ya se puede observar la amputación de algún miembro o algún daño mayor; en este caso la madre también puede presentar problemas psicológicos, pues entra en conflicto al no desear antes a su hijo, pero posteriormente sí. Esa es una de las consecuencias.

En el caso de pacientes con hipertensión, cardiopatía o con acné, o cualquier patología médica, lo recomendable es que si planean quedar embarazadas, asistan a una consulta preconcepcional. De esta manera se puede determinar si el medicamento que se está usando como rutina influirá en el feto, o si el mismo debe ser cambiado por uno que produzca menos efectos.

Si la mujer queda embarazada de manera inadvertida, debe acudir a consulta lo más pronto posible para tomar las precauciones necesarias.

La cuestión es no automedicarse

Muchas veces las pacientes no saben si los medicamentos les están causando daño, por eso es preferible preguntar de más. El médico no tiene por qué sentirse cansado porque una paciente quiera aclarar dudas, ya que su función es la orientación.

En la primera consulta se explicarán cuáles son los signos de alarma para la paciente y se darán las recomendaciones sobre qué hacer en caso de malestares comunes como dolor de cabeza, dolor abdominal o gripe.

Hoy con la moda de los productos naturistas, aunque parezcan inofensivos, debe prestarse mucha atención, pues estos pueden ser contraproducentes en el embarazo.

En determinadas ocasiones la combinación de medicamentos simples, como un antihistamínico, un antiespasmódico o un antipirético, dependiendo de la edad gestacional en la que se utilice, puede causar ciertos daños. Un ejemplo es el uso del ácido fólico.

Se han descrito estudios en pacientes a las que se les había puesto esta vitamina en altas dosis y presentaron más tendencia a abortos que aquellas que los tomaron en las dosis convencionales.

Es importante que la paciente sepa que de tener una enfermedad o patología de base, deberá tratarse en conjunto con dos especialistas. Tal es el caso de la diabetes, por ejemplo, la cual deberá controlarse simultáneamente con un gineco-obstetra y un endocrinólogo.

En cuanto a la lactancia, la mayoría de los medicamentos no la contraindican, exceptuando algunos antibióticos y los quimioterápicos.

Embarazo y cáncer

En el caso de que la paciente quede embarazada y no sepa que tenía cáncer, la selección de la aplicación de un tratamiento adecuado va depender del estadio del mismo y de la edad gestacional.

Por el contrario, pacientes que ya tengan conocimiento de su cáncer y estén bajo quimioterapia, se encuentran con el dilema de continuar con el tratamiento o con el embarazo. En este caso, la situación va a depender del tipo de cáncer y de su grado, pues la ciencia ha evolucionado en cuanto a los quimioterápicos, los cuales vienen presentando menos efectos teratogénicos sobre el feto. Sin embargo, todo recaerá en la decisión de la paciente.

Vale señalar que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela sólo contempla la interrupción del embarazo en caso de que corra realmente peligro la madre. En este punto se trabajaría con un equipo multidisciplinario de psiquiatras y psicólogos que le explicaría a la madre los pro y los contra de continuar con el embarazo, para que ella entienda y en función de eso tomar una decisión.

En cualquier caso, la paciente debe aclarar con su médico qué medicamentos puede comprar sin prescripción. Es mejor ser desconfiada y preguntar, es por esto que todas las cajas de medicamentos tienen como advertencia que no pueden ser utilizados si la paciente está embarazada, hay sospecha del mismo o si está amamantando. Durante el embarazo todo es importante.

La información ofrecida en esta sección no sustituye a la consulta con un especialista, ya que de acuerdo con las características particulares de cada individuo, se le podría indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

  • Dra. Onleda Brencio Por: Dra. Onleda Brencio
    Gineco-obstetra, perinatólogo y especialista en ecografía. Adjunta a la Unidad de Perinatología del Hospital Universitario de Caracas. Profesora en CAPOSE (Capacitación en Postgrados? Ecuatorianos), Universidad Estatal del Sur de Manabi, Ecuador.
  • Publicado: 2012-11-07
  • Fuente: Dra. Onleda Brencio

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Lo primero que debe saber una embarazada, es que cualquier medicamento que necesite usar deberá ser prescrito por un médico.