Hepatitis, una infección contagiosa

SOS Telemedicina

La hepatitis es una enfermedad infecciosa, aguda y contagiosa. Aunque la hepatitis viral es la más frecuente, existen otras como el envenenamiento hepático, lo cual es ocasionado por una reacción a determinadas sustancias como el alcohol, los medicamentos o suplementos nutricionales.

A partir de una entrevista al Dr. Juan Félix García, infectólogo pediatra, se redactó el presente artículo sobre la hepatitis viral. Esta es producida por los virus A, B, C, D y E.

Causas

El virus de la hepatitis A normalmente se propaga mediante la ingesta de comidas y bebidas contaminadas con materia fecal, incluso en cantidades muy pequeñas. Las condiciones de insalubridad generan el nicho perfecto y necesario para la proliferación y permanencia de esta enfermedad.

Por su parte, la hepatitis B se contagia por medio del contacto con semen u otros líquidos corporales de una persona infectada. En cuanto al virus C, se propaga cuando la sangre contaminada entra en el torrente sanguíneo de una persona no infectada.

Prevención

Lo primero que se necesita para prevenir la hepatitis A es un ambiente con los adecuados parámetros de salubridad. Lo segundo, es la vacunación.

Todo niño, al llegar al año de edad, debe recibir dos dosis de vacuna. La primera aplicación provoca una respuesta fuerte en un 95% de los niños. Y con la segunda dosis, el 98% de los vacunados reaccionan fuerte y vigorosamente como respuesta inmunológica. De esta manera, a las personas vacunadas no les va a dar hepatitis A.

hepatitis B es una enfermedad de la cual debe protegerse al niño desde el nacimiento.

En Venezuela no existen vacunas para la hepatitis A desde hace aproximadamente 6 años. Aunque no existen cifras oficiales, en las consultas públicas y privadas se ha visto un aumento exponencial de casos con esta infección.

Para evitar la hepatitis B, la vacuna debe aplicarse al momento en que nace el niño. La hepatitis B es una enfermedad de la cual debe protegerse al niño desde el nacimiento.

En Venezuela no existen vacunas para la hepatitis A desde hace aproximadamente 6 años. Aunque no existen cifras oficiales, en las consultas públicas y privadas se ha visto un aumento exponencial de casos con esta infección.

Diagnóstico

Los pacientes con hepatitis presentan la piel y conjuntiva amarilla, malestar general, fiebre, orina oscura y heces de tonalidades diferentes a la usual. Esta sintomatología no varía demasiado, sin importar cuál es la causa de la enfermedad. Por ello, se necesita un estudio de laboratorio para saber si la hepatitis es A, B o C.

También se realizan pruebas de función hepática para conocer cómo está funcionando el hígado. Con estas se miden ciertas proteínas, enzimas y sustancias que ayudan a dar un diagnóstico clínico de la enfermedad. También muestran el aumento de las transaminasas en la sangre, la hemoglobina y la fosfatasa.

Tratamiento

El tratamiento para la hepatitis es de mantenimiento. El reposo en cama es imprescindible para que el paciente mejore. No tiene por qué haber variaciones en la dieta, aunque sí es recomendable mantener una buena hidratación. No existen antibióticos o antivirales para tratar la infección, pero si la persona tiene fiebre, debe controlarse. Para evitar el contagio, es muy importante que el paciente no comparta vasos, cubiertos, platos u otros utensilios.

En cuanto el médico detecta la posibilidad de una hepatitis, debe mandarlo a su casa y establecer medidas de aislamiento. Mientras el paciente se encuentra en reposo, se miden las transaminasas para conocer cuando este se recupera.

La información ofrecida en esta sección no sustituye a la consulta con un especialista, ya que de acuerdo con las características particulares de cada individuo, se le podría indicar recomendaciones diferentes a las generales aquí señaladas.

  • Dr. Juan Félix García Por: Dr. Juan Félix García
    Infectólogo pediatra
  • Publicado: 2020-04-11
  • Fuente: SOS Telemedicina

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